TEATRO CALLEJERO EN MEXICO
El dramaturgo, escritor y director de teatro brasileño, Augusto Boal (1931, Rio de Janeiro) es reconocido como el creador de una variante del teatro callejero, el teatro invisible, que cumple una función doble, tanto recreativa, como democrática.
Los inicios del teatro callejero se remontan a la antigua Grecia donde los viajeros llegaban a la ciudad de Atenas y contaban sus aventuras de viaje. En la actualidad estas obras se llevan a cabo en todas las ciudades del mundo, llevando el teatro a la calle como expresión popular.
El teatro callejero es una expresión cultural que se creó con el fin de acercar las expresiones teatrales al pueblo.
El teatro callejero tiene varias manifestaciones diferentes. Una variante es el teatro invisible, cuya peculiaridad es que se lleva a cabo en un ámbito alejado de los escenarios, y sin el conocimiento del público, que no sabe que está presenciando un acto teatral.
Se presenta en un lugar diferente, descontracturado y sin las condiciones técnicas del teatro
Es una rama popular del teatro. Dentro de este, el teatro invisible es una variedad especial del mismo. Es una técnica que consiste en la representación de una escena, en un lugar público (calle, el metro, una cola, un mercado, etc), sin que el público presente esté informado al respecto, con el propósito de involucrarlos en una situación predeterminada, provocando la reacción de los presentes.
El principal objetivo de esta variante es transformar al pueblo, de mero espectador, el sujeto pasivo dentro del acto teatral, en un actor, transformador de la acción dramática.
Las obras de teatro callejero generalmente son diferentes a las que se exponen en los teatros, siendo casi siempre creaciones grupales donde se aprovecha el contexto en que se desarrollan, e incluso algunas hacen participar a parte del público.
- ESENCIA
El teatro de calle lo dirigen unos actores que no pueden o no quieren actuar en un recinto cerrado, al corazón de un público que no puede permitirse el lujo de pagar para asistir a una representación a un teatro propiamente dicho. Además, muchas veces, el público al que se dirige ni siquiera está dispuesto a presenciar lo que los actores les van a mostrar, por lo que la esencia del teatro de calle es la dificultad en estado puro. Y a todo ello se une el hecho de que los espectadores, viandantes, ni más ni menos, tienen unas características sociales tan distintas que es prácticamente imposible contentarlos a todos con el mismo espectáculo, por lo que los encargados del hecho teatral callejero tienen que utilizar toda su originalidad para intentar engancharlos a todos, de ahí que las representaciones que obtienen sean generalmente tan poco convencionales.
- MODALIDADES
Debido a las dificultades técnicas a las que nos referíamos, a la imposibilidad de controlar cada sonido y cada parlamento, el teatro de calle es esencialmente popular, mucho más orientado hacia la mímica, los gestos y la expresividad que a la voz, destacando así modalidades relacionadas con el mimo, los títeres, la pantomima o la danza. La actividad teatral desarrollada en la calle permite a muchos profesionales sin trabajo estable poder seguir haciendo aquello para lo que se han preparado, y también abre un mundo de posibilidades para todos aquellos grupos amateurs que se proponen aprender de la forma más dura, pero a la vez, más gratificante.
El teatro de calle es una invitación para todos los públicos a asistir a un espectáculo digno y no siempre tan reconocido como debería. Gracias al esfuerzo incondicional de todos los artistas callejeros, los pueblos y ciudades tienen siempre ese colorido especial que les faltaría a muchas de las Plazas Mayores de Madrid, o a las Ramblas de Barcelona entre otras, si ellos no estuvieran, porque envuelven a los paseantes con sus números y sus fantasías.
La vida misma es el más grande de los teatros.
Shey'Malone!


